La Red Europea de ENDFGM, de la que UNAF forma parte, denuncia en un manifiesto la decisión adoptada por un tribunal de Detroit (EEUU) de retirar cargos contra dos médicos con licencia en Michigan, acusados de realizar una mutilación genital femenina en al menos nueve niñas menores de edad, según documentos judiciales. El juez dictaminó que “la ley federal de mutilación genital femenina es inconstitucional” y que el Congreso no tenía derecho a criminalizar esta práctica. Por lo tanto, desestimó seis de los ocho cargos en el primer caso federal de Estados Unidos relacionado con la mutilación genital femenina.

Esta decisión es muy grave ya que debilita la condena global de la mutilación genital femenina en todo el mundo y desestima los comportamiento y actitudes extremadamente preocupantes en torno a la MGF en el estado de Michigan y en todos los Estados Unidos.  “La MGF es una violación internacional de los derechos humanos, en particular de los derechos humanos de las mujeres, y merece leyes y medidas nacionales e internacionales “, afirma Fiona Coyle, Directora de la Red Europea contra la MGF, con sede en Bruselas.

La medicalización de la Mutilación Genital Femenina es una tendencia al alza alarmante en muchos países. Según un informe del Consejo de Población de 2017, el 82% de las MGF en Egipto han sido practicadas por profesionales de la salud (78% Sudán, 31% Guinea, 12% Nigeria). La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la medicalización como “situación en la que se practica la MGF por cualquier categoría de proveedor de atención médica, ya sea en una clínica pública o privada, en casa o en otro lugar”. Esto viola el primer y principal principio de la ética médica: «no causar daño”.  Las mutilaciones genitales femeninas, también las “medicalizadas”, son una violación de los derechos de las mujeres y las niñas. La participación de profesionales de la salud no previene de ninguna manera las consecuencias a largo plazo para la salud, así como las consecuencias sexuales y psicológicas.  “Cualquier médico que viole el juramento de “no causar daño”, especialmente en casos de mutilación genital en niñas, está sin duda violando las leyes internacionales de derechos humanos. Este es un fallo de los tribunales de Estados Unidos muy decepcionante y debemos asegurarnos de que se revise inmediatamente para que no vuelva a suceder” afirma el manifiesto de la Red. 

La medicalización de la MGF es muy grave ya que legitima esta violación de derechos humanos y violencia de género sobre mujeres y niñas en la esfera pública al crear una «aprobación tácita» de los/las profesionales de la salud que poseen un estatus social respetado dentro de las comunidades. No se ha demostrado que la medicalización conduzca a la desaparición de la MGF; incluso, algunos profesionales de la salud podrían manifestar un interés económico en la continuación de FMG. La OMS, UNICEF, FNUAP, y asociaciones médicas como la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, el Comité Interafricano de Prácticas Tradicionales que Afectan la Salud de Mujeres y Niñas (IAC), entre otras, se oponen a cualquier forma de medicalización de la mutilación genital femenina.